26 agosto 2012

Preguntas sin respuesta (agosto, 2012)


  • ¿Hay algo más despreciable que la agresividad de los grandes medios de comunicación españoles hacia unos campesinos que (pobremente) intentan llamar la atención sobre la miseria social existente en el país, cuando la amnistía fiscal a los grandes ladrones, a los grandes hijos de puta, pasó sin pena ni gloria por sus portadas y telediarios?
  • Este tipo, Wert, ministro de educación, que defiende que con fondos públicos se sostengan escuelas religiosas que segregan a sus alumnos por sexo, ¿haría lo mismo si dichas escuelas fuesen de inspiración musulmana?
  • ¿Cuándo pasaron de ser patéticos megatertulianos a payasos indecentes que se atreven a mentar en televisión la dificultad de sus carreras laborales mientras muestran su indigencia intelectual en cada tertulia y cada noche cuelgan en twitter las portadas de sus dañinos tebeos pseudoperiodísticos?
  • Soria se pelea con Montoro a cuenta de las renovables, Mayor Oreja se enfrenta a Jorge Fernández Díaz a cuenta de la excarcelación de etarras, Báñez parece echar de menos a Franco a cuenta del paro, Wert se pasa el Supremo por el forro a cuenta de la educación segregadora católica, Arias Cañete se va a los toros mientras se quema media España… ¿Rajoy, colega, dónde andas?
  • ¿Cómo negar las infinitas ganas de dar un collejazo a ese dirigente del Partido Zombie Obrero Español (PZOE) que sale a criticar los recortes del Gobierno y plantea ahora alternativas que parecen de izquierda? ¿Cómo reprimir ese impulso de levantarse del sillón, darle esa colleja y gritarle al oído: “antes, cabrón, antes”?
  •  Cuando los policías se manifiestan para obtener un “trato diferente” en los recortes generales al funcionariado, ¿lo dicen porque entienden que son más importantes que esos perroflautas, profesores de sus hijos, a los que atosigan y amedrentan en las manifestaciones o porque creen que su labor es prioritaria frente a la de esos médicos, parásitos con bata blanca, que les salvan la vida cuando enferman?
  • Si, según los peperos, los jóvenes parados no quieren trabajar y prefieren vivir con sus padres para cobrar 400 euros mensuales viviendo como “reyes” el resto de su vida, los funcionarios son unos vagos con privilegios (que no derechos), los jubilados falsifican las recetas para sus familiares, los jornaleros defraudan con el PER… ¿Por qué quieren gastar su vida en representar políticamente a tal fauna impresentable? ¿Será porque han aprendido a parasitar del Estado proclamando continuamente la necesidad de que los demás dejen de servirse de él?
  • ¿Cómo es posible que los estúpidos ignorantes, que ejercen de crédulos idiotas con todo tipo de pensamiento mágico mientras son incapaces de apreciar la belleza de la ciencia, se atrevan a exigir además que sean los otros los que demuestran la falsedad de sus afirmaciones?
  • ¿Por qué será que en los últimos días me viene una y otra vez a la cabeza la hermana de Gregorio Samsa en La metamorfosis?*
*Personal

23 agosto 2012

On the rocks

El tiempo se ha detenido, suspendido hasta su regreso, el mundo gris y quebrado parece tener mucho menos que ofrecer, los estímulos cotizan a la baja en el mercado de valores emocionales. Miras hacia atrás, miras hacia delante y sientes la desesperación de no encontrar ninguno de los refugios habituales. Sólo queda sobrevivir en presente continuo, cada vez más solo, con menos compañeros de viaje que se van quedando en el camino sin que te expliques muy bien por qué. Sin que casi ya te preocupes por ello. Está anocheciendo, el mar resuena de lejos, apuras la copa, conoces de sobra el artificio, la mentira que el alcohol produce en tu percepción de la realidad, cómo será el final de una historia demasiadas veces ya vivida. Pero te gusta, te excita, siempre lo has paladeado, la lenta búsqueda de ese momento, casi un aleph, inasible, incontrolable, al que jamás llegas cuando bebes con amigos, un instante, mágico, inexplicable, de conciencia insconciente, donde todo puede pasar, donde las posibilidades se multiplican, donde la música alcanza nuevos significados, la reflexión alcanza cotas tan preclaras como extrañas y que, tal cual aparece, se escapa, como humo entre los dedos, detrás del siguiente sorbo, ése que te introduce ya entre las sombras, en la triste penumbra. Con un terrible sentimiento de pérdida. Pero ese momento tiene una magia especial, casi dolorosa, peligrosamente adictiva: desaparecen los miedos con lo que has aprendido a convivir, se rompen  los diques, te sientes de nuevo como cuando eras inmortal y nada podía hacerte daño, reconoces lo que te hace fuerte y se hacen menos importantes las debilidades. Son malos días, días oscuros donde todo gira en torno a los putos teléfonos y a conversaciones donde se finge la normalidad detrás de la angustia provocada por el monstruo. Hay que reconfigurarse, en breve hay que volver al mundo de los otros, de las normas, de las convenciones y responsabilidades. Se ha levantado una brisa reconfortante. Pronto el mar quedará lejos.

13 agosto 2012

El tiempo suspendido

Ha vuelto a suceder, has provocado de nuevo que el tiempo se detenga, que haya dejado de fluir, que se haya estancado, hasta tu regreso. Nosotros, los otros, nos hablamos consternados, nos miramos angustiados a través de las ondas en llamadas que se cruzan, que se entrecortan por las lágrimas o los exabruptos, alternando el miedo con la rabia, los nervios con la esperanza. A la espera. Sí, a la espera. Consternados y angustiados. Pero seguros en la espera. Porque no existe otra salida, niña, porque siempre serás niña como andaluza que eres, porque no hay otro camino, niña, porque sólo tú puedes conseguir que el tiempo retome su curso, que vuelva a correr, que volvamos a vivir, contigo, y con Ale, que volvamos a reír, que volvamos a respirar. Has detenido el reloj y no volverá a funcionar hasta que tú regreses, con la cabeza alta, sonriendo, como siempre, con presente y con futuro, con tantas cosas por hacer. Así que no jodas, date prisa, lucha, vuelve cuanto antes, pon en marcha de nuevo el mundo. Es mucho más feo desde que detuviste el tiempo.