14 octubre 2026

A pie de aula 10: Huelga indefinida de la educación pública en Madrid. La Marea Verde vuelve a las calles

En Madrid, los docentes de Primaria y Secundaria de la enseñanza pública, tras lustros de desprecios, recortes, ninguneo y asfixia por parte de los sucesivos gobiernos del PP, nos lanzamos a la huelga indefinida como último recurso para evitar el progresivo deterioro de las condiciones en las que los alumnos aprenden y sus profesores enseñamos en las aulas de los colegios e institutos públicos.
 
En estos tiempos de extraordinaria polarización, me temo que serán pocos los que se paren a escuchar nuestras reclamaciones, quejas y críticas sin intentar enmarcarlas en otras batallas políticas y sociales en las que anda embarcado el país, pero toca intentarlo.
 
 
En los días previos a la huelga he ido avisando en mis clases de que haré la huelga. En otras ocasiones, cuando eran huelgas puntuales de un día o dos, no lo hacía, pero esta vez he creído que era justo y necesario avisar a mis alumnos del motivo por el que iba a ausentarme tanto tiempo. Nunca he tratado de persuadir a mis alumnos a favor de mis posiciones ideológicas, no me parece ético hacerlo con un público “cautivo” y demasiado joven para entender los matices de la vida adulta, de manera que solo les he comentado, básicamente, dos cosas:
 
1) Yo haré huelga, como hice todas las huelgas como docente en el pasado y las haré en el futuro, si es necesario, siempre que considere que las reivindicaciones están orientadas a defender a la enseñanza pública en la que trabajo, a la que defiendo y en la que creo. Aunque también considero justas nuestras otras reivindicaciones laborales.
 
2) Después, les comento que van a ver cómo en las redes sociales y en los medios de comunicación políticos, periodistas y personas anónimas me van a tildar de vago, van a despreciar mi lucha y van a tratar de convertirme a mí, y a mis compañeros, en un meme ridículo más a destrozar con cualquier excusa: “estos lo que quieren es trabajar todavía menos, con las vacaciones que tienen…"
 
Tras 20 años enseñando, mi único patrimonio real es la labor que hecho durante este tiempo con mis alumnos de hoy y con mis alumnos que fueron: ellos sí conocen mi esfuerzo diario para que aprendan mientras intento acompañarlos y atenderlos. Ellos sí conocen lo que trabajo hoy con ellos y lo que trabajé entonces con aquellos que hoy son ya adultos funcionales. Y a ellos no les van a engañar. O eso espero.
 
Por otra parte, es importante señalar y denunciar estos días ciertos intentos de desmovilizar a los docentes de Madrid ante la huelga indefinida que estamos empezando hoy, miércoles 14 de octubre. Sobre todo, cuando intentan deslegitimar nuestra movilización, en un ejercicio crítico tan cínico como clasista, por el hecho de no habernos movido igual contra la LOMLOE.
 
La huelga indefinida educativa en Madrid llega tarde, muy tarde. Con 15 años de retraso. Seguramente, por el síndrome postraumático que nos dejó al colectivo la dolorosa derrota frente a Aguirre y Figar en 2011. Desde entonces, no levantamos cabeza. Luchamos, perdimos, nos machacaron.
 
En Madrid, esta huelga que ahora empezamos es una huelga defensiva, un ejercicio de pura supervivencia. Una respuesta desesperada a la asfixia sistemática y deliberada de la enseñanza pública por parte de los sucesivos gobiernos del PP. Solo buscamos resistir, defender la existencia de una enseñanza pública que disponga de los suficientes recursos, en la que no se promueva de manera indecente la segregación socioeconómica y que no esté siempre supeditada a los intereses de la enseñanza privada.
 
Por eso, cuando leo a ciertos "puros" del #ClaustroVirtual, que no dejan en el fondo de ser potenciales esquiroles con ínfulas, dirigir sus críticas educativas solo hacia un lado del arco político, intentando hacer creer que todo lo malo que le pasa a la educación en España es responsabilidad de la izquierda, mientras nunca se dignan a apoyar nuestras denuncias, como docentes de a pie, en CCAA como Madrid donde, desde hace décadas, hay un plan en marcha para convertir a la enseñanza pública en subsidiaria de la privada, solo me puedo reír con desprecio y rabia: #ClasistasDelConocimiento, junto a haters histéricos del Gobierno y rencorosos con ego unidos, finalmente, contra enseñanza pública que dicen defender.
 
Porque sí, la LOMLOE es una basura (llevo años tanto en este blog como en X/Twitter denunciando el error que supone su enfoque pedagógico), pero curricularmente (y “competencialmente”) bebe mucho más de la LOMCE del PP que de aquella LOGSE socialista de los años 90. Es la derivada final de una tecnocracia educativa que une bajo el mismo paraguas "competencial" a una izquierda educativa desnortada e incapaz de asumir el necesario esfuerzo que supone aprender con una derecha educativa neoliberal que ansía poner al sistema educativo al servicio del Mercado.
 
Lo cierto es que la "deriva competencialista" y la burocratización de la enseñanza hace mucho que dejaron de poder ser atribuidas tan solo al PSOE y su pernicioso y agostado entorno de asesores educativos. Solo hay que ver la extraordinaria "pasión" con la que los gobiernos de derechas de Andalucía o de Aragón aplican la LOMLOE en sus territorios.
 
Volvamos al asunto que nos ocupa estos días: en Madrid los docentes le vamos a hacer una huelga al Gobierno de Ayuso porque la asfixia a la que lleva sometiendo el PP a la enseñanza pública durante lustros va mucho más allá de leyes y "enfoques pedagógicos". Es estructural y es ideológica.
 
Hacemos huelga por las infraestructuras obsoletas, por la falta de recursos, por los horarios laborales saturados, por la burocracia desmedida, por los cupos siempre insuficientes, por los salarios desfasados, por la segregación socioeconómica como forma de organizar el sistema educativo... Es decir, vamos a la huelga por todo lo que supone la condición previa a participar en cualquier batalla pedagógica sobre cómo y qué enseñar.
 
Hacemos huelga para defender una enseñanza pública que dé una oportunidad de formación y de futuro a nuestros alumnos porque, más allá de LOMLOES o LOMCES, la condición previa para que las leyes tengan éxito o fracasen es la propia existencia de una enseñanza pública fuerte, no paliativa. 

 
 
Post ampliado a partir de la base a dos hilos escritos en X/Twiter los días 2 de octubre y 9 de octubre de 2026